La Inteligencia Artificial como ámbito para alianzas triangulares entre la UE y ALC
La SEGIB lanza estudio que examina el estado actual de la cooperación birregional, las prioridades gubernamentales en la agenda de IA, y las capacidades existentes en la región.
El objetivo del estudio fue analizar las oportunidades y riesgos que presenta la CT en materia de IA, entre la UE y ALC, en un contexto global marcado por profundas transformaciones tecnológicas y desafíos para el desarrollo sostenible.
En efecto, aunque la IA es un campo que la región latinoamericana puede aprovechar para la reducción de asimetrías en varios campos, implica marcos estratégicos y herramientas puntuales para disminuir riesgos. Respecto a estos últimos, además de los técnicos, el informe también identifica riesgos políticos, sociales y democráticos que, si no se gestionan, harían que la IA aumente la desigualdad, debilite la confianza en las instituciones y socave los avances en inclusión y en desarrollo sostenible.
En concreto se mencionan los siguientes desafíos: Dependencia tecnológica y pérdida de la soberanía digital; Aumento de las brechas entre países y grupos vulnerables; Dumping regulatorio y debilidad institucional; Vigilancia indebida y riesgos democráticos; Desajuste laboral. Asimismo, como oportunidades, el estudio contribuyó con el planteamiento de una hoja de ruta que persigue avanzar del potencial a la acción, alrededor de 10 puntos:
1. Interoperabilidad de datos
2. Transparencia algorítmica para el avance ético de la IA
3. Enfoques regulatorios graduales y experimentales (sandboxs)
4. Benchmarks regionalmente relevantes
5. Identidad digital para la integración latinoamericana
6. Ciberseguridad para la difusión de la IA
7. Infraestructuras compartidas de procesamiento
8. Monitoreo y diseño de políticas para un impacto laboral inclusivo de la IA
9. Desarrollo de habilidades en IA y formación continua de la fuerza laboral
10. Ciudadanía digital y conciencia crítica frente a la IA
Una de las conclusiones del informe es que la alianza con la UE, en particular, ofrece una vía alternativa al paradigma de dominación tecnológica, ya que promueve la apertura de código, los derechos digitales y la interoperabilidad. Si se articulan con políticas públicas ambiciosas y mecanismos de cooperación como la CT, América Latina podría pasar de ser proveedora pasiva, a convertirse en coautora de modelos de IA adaptados a sus realidades.
En síntesis, el futuro digital de ALC dependerá de su capacidad de apropiarse de la IA como bien público y no solo como herramienta técnica. La CT con la UE ofrece una vía para combinar los marcos normativos avanzados con la diversidad y creatividad latinoamericana, pero ello exige decisiones estratégicas y voluntad política.
Enero de 2026
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Fuente y fotografías: SEGIB