Cooperación triangular para fortalecer la convivencia

El proyecto de Chile, España y Paraguay en el Barrio de San Francisco muestra el potencial del deporte como herramienta para mejorar la convivencia.

El rol del deporte en la consecución de la salud física y mental de los individuos es ampliamente conocido, pero a su vez en los últimos años se ha extendido su reconocimiento como herramienta de intervención social para el mejoramiento de la convivencia y la consecución de la paz. Existe, por ejemplo, un Plan de Acción de las Naciones Unidas sobre el Deporte para el Desarrollo y la Paz y con este rol también se lo nombra en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible:

Reconocemos que el deporte contribuye cada vez más a hacer realidad el desarrollo y la paz promoviendo la tolerancia y el respeto, y que respalda también el empoderamiento de las mujeres y los jóvenes, las personas y las comunidades, así como los objetivos en materia de salud, educación e inclusión social. (ONU, 2015, p. 11)

Existen ejemplos a nivel internacional del uso del deporte como instrumento para el cambio social en contextos frágiles, entre los que cabría destacar las experiencias de Colombia, Brasil, Haití, Sudáfrica o India (Badia, 2017), así como también en el ámbito de la cooperación sur-sur y triangular.

En este sentido, en 2019 dio comienzo el proyecto “Fortalecimiento de los procesos de sana convivencia en el Barrio de San Francisco” entre Chile (primer oferente), España (segundo oferente) y Paraguay (receptor), con el objetivo de prevenir la violencia y fortalecer, a través del fútbol, la convivencia entre niños y adolescentes de entre 6 y 15 años. Esta iniciativa se enmarca en la Fase II del Fondo Mixto de Cooperación Triangular España-Chile, creado en 2009, para fortalecer la cooperación técnica entre Chile y España y promover el desarrollo en América Latina y El Caribe.

El proyecto responde a la necesidad de atender a miembros de familias que fueron afectadas por las inundaciones de los Bañados de Asunción en 2014, una de las mayores inundaciones sufridas en Paraguay en los últimos años y que dejó más de 6.000 familias damnificadas. Dichas familias se asentaron en las zonas más vulnerables de la capital paraguaya. Poco después surgieron algunos problemas de reasentamiento y adaptabilidad, que en ocasiones derivaron en alguna conflictividad entre sus habitantes.

El proyecto tiene como objetivo fomentar la resiliencia entre los beneficiarios, un proceso fundamental tanto entre los habitantes del barrio como al interior de las escuelas. En dicho marco, se trabaja para que los niños, niñas y adolescentes puedan formarse para contar con herramientas que propicien la sana convivencia y el liderazgo comunitario. Por medio de talleres socio-deportivos facilitados por equipos de profesionales en ciencias del deporte y ciencias sociales, se vinculan también a otros actores claves como los padres de familia, profesores, jóvenes de la comunidad y otros cercanos al entorno.

Esta iniciativa cuenta con la participación de Futbol Más, una fundación que lleva a cabo procesos de formación y convivencia desde hace más de 10 años, promoviendo el bienestar de niños, niñas y adolescentes que viven en contextos de vulnerabilidad social o que han sido afectados por catástrofes naturales o crisis humanitarias (Futbol Más, 2020). En ese sentido, la clave dinamizadora de la iniciativa es el deporte como herramienta pedagógica, pero también como un espacio adecuado para la resolución pacífica de los conflictos y las controversias.

Fuente: SEGIB a partir de Badia (2017), Fondo Mixto de Cooperación Triangular Chile-España (2020), ONU (2015) y de la página digital de Futbol Más (2020).