Enfoques claves para las políticas de cambio climático

Chile y Uruguay desarrollaron metodología para transversalizar el género y la educación ambiental.

Los retos del desarrollo son multidimensionales y complejos, requieren de la acción colectiva y de herramientas concretas para no dejar a nadie atrás. El cambio climático, por ejemplo, afecta en mayor medida a poblaciones vulneradas o en situación de mayor fragilidad como las mujeres y las niñas. De acuerdo con el PNUD, ellas tienen catorce veces más probabilidad que los hombres de morir de un desastre climático (PNUD en UNFPA, 2021), pero también son sujetos claves para la preservación de la vida:

Desde tiempos ancestrales, las mujeres han tenido una relación especial con la naturaleza. Su contribución al bienestar y al desarrollo sostenible de sus comunidades es enorme, así como al mantenimiento de los ecosistemas, la diversidad biológica y los recursos naturales del planeta (ONU, 2021).

Además de poner el foco en quienes más lo necesitan para garantizar la inclusión, también es necesario generar una pedagogía centrada en una mayor corresponsabilidad de las personas con sus entornos, a través de la educación ambiental (EA). Al respecto, a inicios de 2020 Chile y Uruguay iniciaron la ejecución de un proyecto de CSS Bilateral, cuyo objetivo fue el fortalecimiento de capacidades técnicas para la implementación de políticas de cambio climático, que incluyeran al género y a la EA.

Para conseguirlo, profesionales de ambos países intercambiaron conocimientos y analizaron los avances y desafíos en materia de desigualdad de género y cambio climático, a través de reuniones de trabajo, webinars y visitas a terrero para conocer, por ejemplo, buenas prácticas en generación de energía eléctrica (AGCID, 2020). Según informó la AGCID estos intercambios permitieron constatar que “las mujeres son las más afectadas por el cambio climático y las que menos representación tienen en los órganos de poder desde los que se lucha contra el fenómeno (…) el desafío es revertir esa desigualdad a través de una transición energética justa e inclusiva” (AGCID, 2020).

Además del fortalecimiento de capacidades de funcionarios los Ministerios de Medio Ambiente y de Educación y Cultura, uno de los mayores resultados de esta iniciativa de CSS Bilateral fue el lanzamiento en marzo de 2023 de la “Guía metodológica de Educación Ambiental para el Cambio Climático: un abordaje didáctico para la participación comunitaria”.

El documento está dirigido a docentes y técnicos especializados en temáticas ambientales y se creó a partir del diagnóstico resultante de una consulta general a docentes, técnicos y educadores ambientales. Así, a partir de experiencias, necesidades y conocimientos instalados en la región se generaron recursos teóricos relacionados con el cambio climático y didácticos para el uso de metodologías participativas y de educación ambiental (Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay – MEC, 2023).

De acuerdo con el propio texto, la guía “no pretende ser una receta con pasos a seguir (…) el propósito es fortalecer la resiliencia comunitaria en el marco de entender a la Educación Ambiental como un proceso de educación permanente y crítico” (AGCID, AUCI y MEC, 2022, p. 7). El documento contiene además un capítulo específico sobre participación, género y ciudadanía donde aborda puntualmente la perspectiva de género como una cuestión de equidad, reconociendo a las mujeres como sujetos claves en la defensa de la naturaleza y la sociedad y reivindicando, por tanto, una mayor inclusión de sus derechos y necesidades en las políticas públicas.

A través de este proyecto Chile y Uruguay contribuyeron a la consecución de los ODS 4 (Educación de calidad), ODS 5 (Igualdad de género) y ODS 13 (Acción por el clima).

Diciembre de 2023

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Fuente: SEGIB a partir de AGCID (2020), AGCID, AUCI y MEC (2022), Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay (2023), ONU (2021) y PNUD en UNFPA (2021).

Fotografías: Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay.