Cooperación Sur-Sur en vivienda para poblaciones vulnerables

El acceso a una vivienda digna es un derecho del que muchos ciudadanos y ciudadanas todavía no pueden disfrutar.

En América Latina existen retos en torno a la provisión de viviendas adecuadas para las personas y en especial para aquellas en situación de vulnerabilidad por distintos factores: culturales, sociales, económicos e incluso ambientales. Muchas veces, las comunidades deben asentarse en terrenos que no reúnen condiciones adecuadas para el hábitat lo que profundiza su exclusión y marginamiento. La vivienda es entonces clave para el desarrollo humano y la justicia social y su abordaje requiere de una perspectiva multidimensional.

Al respecto, dos países iberoamericanos encontraron a través de la CSS un escenario óptimo para el intercambio de buenas prácticas en la materia. Se trata de Perú y Chile, en donde existe la necesidad de otorgar soluciones habitacionales urbanas y rurales integrales con pertinencia cultural y geográfica, que promuevan las condiciones adecuadas para una vida digna (Ficha de proyecto, 2026).

Así, en abril de 2025, en el marco de la VII Reunión de la Comisión Mixta de Cooperación Técnica y Científica entre Perú y Chile, se aprobó la realización del proyecto “Intercambio de experiencias, opciones tecnológicas y asistencia técnica en materia de vivienda y saneamiento rural”. Por parte de Perú participa el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) y por parte de Chile, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU). En específico, se pretende fortalecer a los equipos de las instituciones mencionadas para la adaptación de las experiencias y la generación de instrumentos innovadores que promuevan la equidad territorial (Ficha de proyecto, 2026).

Uno de los casos exitosos que Perú prevé compartir con Chile es el Programa Nacional de Vivienda Rural, específicamente la experiencia de las “Wasiymi” (que significa mi casa en quechua), que son modelos habitacionales bioclimáticos y antisísmicos diseñados para familias rurales. Este Programa podría adaptarse a otros contextos similares en Chile, y uno de sus aspectos más representativos como buena práctica es que implica un proceso previo de focalización y priorización geográfica por parte de los entes públicos, la capacitación y asesoría a las personas que recibirán las soluciones habitacionales y el diseño de los espacios y el equipamiento necesario y sostenible para construir las viviendas en zonas altoandinas y de selva.

Entre los principales resultados esperados de este intercambio bilateral destacan:

  • Compartir experiencias sobre la implementación de proyectos de mejoramiento de vivienda rural y de servicios de agua y saneamiento.
  • Recopilar insumos y buenas prácticas para fortalecer la equidad en políticas y programas de desarrollo territorial en pequeñas localidades y zonas tanto rurales como urbanas.
  • Promover la transferencia de conocimientos sobre tecnologías resilientes para enfrentar el estrés y déficit hídrico, y mejorar la calidad del agua potable.
  • Conocer lecciones aprendidas sobre la coordinación público-privada en programas de vivienda (Ficha de proyecto, 2026).

A través de esta iniciativa bilateral, Perú y Chile contribuyen al cumplimiento del ODS 11 (Ciudades y comunidades sostenibles).

Agosto de 2026

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Fuente: Plataforma del Estado Peruano (2025) y Ficha de proyecto 2026.

Fotografías: Plataforma del Estado Peruano.